
El Clúster Marítimo Español (CME) ha celebrado una nueva edición de los Desayunos con el Clúster, que ha contado con la participación de Alberto Ruiz Rodríguez, director general de Programas Industriales del Ministerio de Industria y Turismo. Durante el encuentro se abordó la evolución de la industria naval española, los instrumentos de apoyo impulsados por el Ministerio y los principales retos que marcarán el futuro del sector.
La industria naval consolida su crecimiento
Durante su intervención, Ruiz Rodríguez destacó el excelente momento que atraviesa la construcción naval española. Según explicó, 2025 fue el año de mayor actividad para los astilleros privados en los últimos quince años, consolidando una tendencia de crecimiento sostenido que sitúa a España como una de las principales referencias europeas del sector.
Actualmente, la industria naval aporta cerca de 12.700 millones de euros a la economía española y genera más de 88.000 empleos, manteniendo además una marcada orientación internacional, con más del 90 % de los nuevos contratos destinados a mercados exteriores como Noruega, Australia o los países del Golfo.

El impacto transformador del PERTE Naval
Uno de los principales ejes de la intervención fue el balance del PERTE Naval, una iniciativa que ha permitido movilizar 158 millones de euros de inversión, gracias a la concesión de más de 81 millones de euros en ayudas públicas.
El director general puso especialmente en valor la capacidad del programa para llegar al tejido empresarial, destacando que el 72,6 % de las entidades beneficiarias han sido pymes, que además han recibido más de la mitad de las subvenciones concedidas.
Según explicó, este instrumento ha favorecido el desarrollo de proyectos vinculados a la digitalización, la sostenibilidad y la colaboración entre empresas, contribuyendo a la modernización de toda la cadena de valor naval.
Defensa e innovación como motores de competitividad
Durante el encuentro también se analizó el papel tractor que desempeña la industria de defensa sobre el conjunto del ecosistema naval. Programas como las fragatas F-110 o los submarinos S-80 fueron señalados como ejemplos de proyectos estratégicos capaces de impulsar la innovación y fortalecer las capacidades tecnológicas de numerosas empresas auxiliares y pymes especializadas.
Asimismo, Ruiz Rodríguez avanzó algunas de las líneas de trabajo que desarrolla el Ministerio para potenciar tecnologías de uso dual y reforzar la conexión entre innovación, industria y defensa.
Los retos de la próxima década
A pesar de la positiva evolución del sector, el director general señaló algunos desafíos que deberán afrontarse en los próximos años, entre ellos la descarbonización del transporte marítimo, la transformación digital de los procesos productivos y la necesidad de atraer nuevo talento para garantizar el relevo generacional.
En este contexto, destacó la evolución hacia el concepto de Astillero 5.0, basado en la incorporación de tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial, los gemelos digitales, la automatización y la robótica, herramientas que permitirán reforzar la competitividad de la industria española en los mercados internacionales.
Asimismo, puso de relieve el cambio de enfoque que se está produciendo en el ámbito comunitario, donde la construcción naval comienza a ser considerada un sector estratégico para la soberanía industrial y tecnológica europea.
El encuentro concluyó con un intercambio de impresiones entre representantes empresariales e institucionales, reafirmando el compromiso del Clúster Marítimo Español de seguir actuando como punto de encuentro para las más de 3.000 empresas vinculadas a la Economía Azul y como interlocutor para impulsar el desarrollo de un sector marítimo innovador, competitivo y sostenible.


